Zahara de los Atunes

He dejado atrás Barbate, y ya me aventuro por los 9 Kms. de carretera que me separan de mi destino, al borde de la carretera discurren las Playas de Cañillos y Pajares, cuya fina alfombra de arena me invita a acelerar para llegar a Zahara de los Atunes, al frente de esta playa se divisa la tradicional almadraba. Un año más he elegido el mismo lugar de vacaciones, atrás quedan los humos, el reloj, los madrugones y el jefe con úlcera.
Madrid me desespera, me estresa…pero hoy eso ya es recuerdo al menos durante estos maravillosos 15 días que me he cogido en Agosto, siempre vuelvo aquí desde hace 20 años, cuando era «un chaval», me apena ver que ya no es el pueblecito «secreto» de Cádiz, que sólo visitaban algunos «hippies» alemanes de los años 60 y algún mochilero despistado como yo.
Sin embargo, a mí me sigue atrapando con el mismo embrujo de entonces, cuando me bañaba desnudo en la playa de «los alemanes» y pasaba los días de verano viendo los atardeceres del acantilado de la Breña.
Me despierto de los recuerdos, porque me acerco a la rotonda de entrada a Zahara de los Atunes, curiosa rotonda, han puesto el nombre del pueblo en grandes letras de cemento blancas y dos atunes, se supone, cruzados encima de forja; tomo hacia la derecha cruzando el puente sobre el río «Cachón» (de aquí dicen que viene la palabra «cachondeo»).
Sigo recto hasta llegar a la «Avda. de las Palmeras» (Calle Dtor. Sanchez Rguez.), tuerzo por la pequeña avenida hasta la misma arena de la playa y aparco un momento junto a un chiringuito «playero» situado en el «cerro currita» a los pies de la murallas del Castillo de las almadrabas ó Palacio de Jadraza, de los antiguos Duques de Medina Sidonia.
Bajo del coche y un soplo de «levante» me da la Bienvenida a Zahara, por fín la infinita playa de Zahara de 7 Km, tantas veces envidiada en el salvapantallas del ordenador de la oficina; el sol resplancede en el cielo límpido sin nubes. Este año han colocado varias casetas de madera con servicios y una bonita pasarela que desemboca a mitad de playa, ando por ella para acercarme al mar y contemplar si siguen esos colores del verano pasado , azul turquesa, verde aguamarina, ocres de las bellas olas se funden en mi retina; miro a la derecha y me saluda el impresionante cortado a pico del acantilado de La Breña y a mi izquierda puedo contemplar a lo lejos el desparrame de la montaña de «Atlanterra» , con su pequeña seta del «viejo bunker de la guerra civil» en su punta más extrema.
Me voy hacia la derecha para adentrarme en el barrrio del «Zapal», a ver si desayuno una tostada con aceite y tomate en alguno de sus barecillos frente al mar.
Contemplo las pequeñas callejuelas abarrotadas de pequeñas casas blancas; este es el antiguo barrio de pescadores y «almadraberos», en el siglo XV y XVI estaba conformado por casitas de adobe y chozas cubiertas con ramaje que servían de habitáculo a «los pícaros» de la almadraba (en palabras de Cervantes que se cree estuvo preso en el Castillo de Zahara); hoy en día el turismo ha convertido la mayoría de bajos de estas casas en locales comerciales, bares y restaurantes.
Termino mi desayuno y cojo de nuevo el coche, ya que no me alojo en Zahara de los Atunes, sino en Atlanterra; otra curiosidad de Zahara….
Zahara pueblo, pertenece a Barbate como pedanía, desde que en 1937 , el vecindario decidió no seguir unido a Vejer de la Frontera ya que ambas poblaciones tenían mucho más en común, su economía marítima. Además Vejer tenía muy olvidada a Zahara de los Atunes, incluso más que a Barbate. Por contra desde el final del pueblo, donde comienza la carretera de Atlanterra, pertenece a Tarifa; lo que hoy denominamos Atlanterra.
Zahara de los Atunes destino n1 en toda España
Cojo por Gobernador Sánchez Rguez., paralelo a la capilla del Castillo, hoy iglesia, y desemboco a la puerta del cementerio, tuerzo a la izquierda para girar de nuevo a la derecha, por el Paseo del Pradillo, me sorprendo, porque están levantando nuevas construcciones de apartamentos en la explanada que hay junto al centro de Salud y al Mercado de Abastos; de nuevo la especulación que no salva un centímetro de esta costa; paralelo a estas nuevas construcciones aparecen las urbanizaciones Aretusa Luz y Zahara Mar. Acelero un poco para salir de los ya pequeños embotellamientos que estamos liando «los de fuera». Por fín un gran cartel marca «ATLANTERRA», la vieja carretera llena de baches, está siendo asfaltada, me imagino que gracias a la nueva promoción de casitas que está haciendo un importante grupo inmobiliario. La Carretera de menos de un kilómetro y medio permite contemplar el mar tranquilamente, por ahora, paso el cuartel de la Guardia Civil, un hotel, el camping..y llego a la primera rotonda donde comienzan las urbanizaciones en una lista que parece interminable: Atlanterra Costa, Bahía de la Plata, Almadraba Playa….Acelero un poco más y paso junto al kiosco que hay en el cruce entre Mar de Plata y Atlanterra Playa, justo donde voy. He alquilado un ático y estoy impaciente por deshacer el equipaje. Aparco en el garaje semicubierto y subo por el ascensor. Abro, dejo las maletas apresuradamente y me asomo al solarium de la terraza superior. ¡Magnífico! se acabó mi carrera por llegar, ya veo el monolito de «la milla nautica» (El Km 0 de la costa española), que apunta como un lapiz a un cielo radiante. La montaña llena de majestuosas villas, el acantilado, Tánger al frente y el sol en su zénit que platea la almadraba. La semiluna de las playas de Atlanterra parece sonreirme; despues del año gris…por fín he llegado al CIELO: ZAHARA DE LOS ATUNES.

Zahara de los Atunes

Zahara de los Atunes, dos palabras significativas del origen de esta bella localidad gaditana. Su pasado marinero entronca con la pesca del atún en las famosas almadrabas (arte de pesca milenario que hunde sus raíces en época prerromana y tartesa).

Desde el punto de vista técnico, las almadrabas constituyen una forma pasiva, fundamentalmente, de pescar el atún rojo, que es interceptado por la descomunal trampa en dos fases: en el viaje de ida («Almadraba de derecho»), cuando se acercan a las costas andaluzas próximas al Estrecho de Gibraltar, empujados por la necesidad del desove. En esta ida, se pueden capturar en la red porque no se paran a comer, ni reparan en cebos. Este atún, es el «atún de derecho» el verdadero atún de Almadraba, que entra en Mayo y Junio, es un atún de carne apretada y jugosa grasa: fácil de cocinar sin grandes aderezos. Por lo tanto, ten cuidado con aquellos que te ofrezcan «Atún de almadraba» en pleno mes de «Agosto», simplemente no existe, te ofrecen un atún del «revés», seco y deshidratado.

Sin embargo, en el viaje de vuelta («Almadraba de revés»), cuando el atún retorna fatigado y magro por la puesta, su carne es seca y poco apreciada gastronómicamente; sale en Julio buscando el engorde en las aguas atlánticas.

En esta estacionalidad recurrente en los procesos de trabajo de la almadraba (entre el inicio de la primavera y el del otoño) es donde surgen poblaciones marineras como Zahara de los Atunes.

Con la concesión de la Almadraba de Zahara de los Atunes, en manos de los Duques de Medina Sidonia, es cuando se construye el Castillo (siglo XVI). En él se guardaban embarcaciones y pertrechos; albergaba actividades asociadas a la elaboración y conservación del atún, cumplía también una función defensiva frente a la amenaza berberisca. Posee tres puertas, una de acceso al muro oeste y dos al sur, en el lado del mar. En un momento posterior se abrió la puerta de acceso a la capilla, convertida hoy en la iglesia parroquial Nuestra Sra. del Carmen del sliglo XVII. Este modelo de producción social con la creación de poblaciones de pescadores para las almadrabas, fue utilizado por los reyes para la repoblación del litoral.

La Almadraba de Zahara de los Atunes (a la que, en su mayor parte, Zahara debe su historia, imposible de entender sin ella) fue una realidad social en régimen de acuartelamiento y segregación espacial, utilizado, muchas veces por los fugitivos de la justicia, para realizar el trabajo duro de la almadraba que nadie quería y para ellos contituía una vía de escape y, así, no ser vendidos como esclavos en Tánger. Incluso se dice, que de las algarabías que tenían en el río «Cachón» por estos huidos de la justicia, proviene la palabra «cahondeo».
Su relación con Barbate viene, en parte por esta actividad, donde los empresarios, desde la industrialización más intensiva de producción almadrabera desde finales del siglo XX, construyeron, primero barracas, luego caseríos, para los trabajadores provenientes desde otras localidades, que en Barbate, por ejemplo, todavía siguen usándose desde Febrero a Junio, aproximádamente. Esto hizo que surgieran enormes asentamientos de autoconstrucción por parte de trabajadores de almadrabas y otras pesquerías adicionales. Y por supuesto, no debemos olvidar la industrialización de la producción de atunes, con sus dos procesos de salazón y conserva que hicieron que estas poblaciones fueran creciendo en torno a este arte. Hoy, la realidad es bien distinta, cuando la producción atunera se comercializa hacia el mercado japonés y la población vive en su mayor parte de un turismo creciente. Ahora podemos entender, el porqué los romanos llamaban al atún «el cerdo del mar», porque de él se aprovechaba todo, y de Zahara de los Atunes podemos aprovechar igualmente todo: su mar, su clima, su belleza y su luz.

El Castillo de Zahara y sus murallas comenzaron a construirse a finales del siglo XV, por orden de los Duques de Medina Sidonia, que tenían la concesión de la explotación de la almadraba. Necesitaban una edificación que sirviera para dos funciones primordiales en aquella época: Defensiva, ya que la costa era presa de numerosos ataques por los piratas, provocando el desalojo de la población y por otro lado, como Factoría, almacen y vivienda para los artes típicos de la almadraba.
En su interior había habitaciones para los almadraberos, patios, cocinas, talleres para reparaciones, grandes salones saladeros, pilas para adovar los atunes, capilla y un sinfín de estancias dedicadas tanto a los guardias que defendían el castillo, como a la gente que trabajaba en la almadraba.
Su estructura era cuadrada, conformada por una gran muralla de almenas y con torres en cada una de sus esquinas, sin olvidarnos de la Torre del Homenaje.
Poseía dos puertas principales: una daba al sur, hacia el mar, y la otra, al muro del Oeste. Cuando se construyó la capilla se abrió otra puerta para facilitar su acceso.
Alrededor del castillo se aglutinaba un pequeño núcleo de cabañas o chozas «chancas», donde se alojaban los almadraberos, también había bodegas, tabernas y viviendas para militares y comerciantes que se acercaban a Zahara para la compra del atún.
Servía de residencia veraniega para los Duques de Medina Sidonia, que se acercaban aquí con su pequeña corte para pasar largas temporadas.
Patrimonio Histórico:

Por Decreto de 22 de Abril de 1949, fue declarado Monumento Nacional, en 1985 fue declarado Bien de Interés Cultural. en el año 2003 la Junta de Andalucía lo declaró «Lugar de Interés Etnológico». Dándole un carácter emblemático entre los castillos de la Comunidad Autónoma de Andalucia.

Actualidad del Castillo:

Hoy en día se encuentra en un estado de semiruina, a pesar de las declaraciones institucionales. El conjunto esta formado por una muralla de sillarejo de piedra unida con cal, de una altura que varía entre los 5,5 m. y los 7 m. En la muralla frontal a la playa dispone de estribos de sillares que refuerzan sus esquinas. Las puertas de la muralla meridional se construyeron con jambas, estribos de sillares y arcos con dovelas. Los huecos que quedan en la muralla septentrional a la calle Gobernador Sánchez González son adintelados excepto la puerta de acceso a la iglesia y la puerta de acceso al Patio de Levante.
En la actualidad conserva dos de las cuatro torres, quedando sólo de la torre de levante la sillería de arranque. El número de vanos actuales ha aumentado, debido a las reutilizaciones que ha sufrido el interior del recinto, y las tres puertas -únicos huecos al exterior a excepción de las saeteras que la horadan en todo su perímetro- con las que aparece en los planos del siglo XVIII, se han convertido en cinco y algunas ventanas.
En la muralla que da a la playa, se han establecido numerosos chiringuitos y restaurantes, el interior del castillo, convertido en un solar, se utiliza como parking improvisado por los veraneantes. En el mes de Agosto se organiza algún mercadillo benéfico y tenderetes para la venta de artesanía marroquí.

Las Torres almenaras son un conjunto de fortificaciones y torres vigías que tenían su razón de ser en la necesidad defensiva de nuestras costas en el sur peninsular debido al continuo ataque de los piratas en el litoral.
Durante la república romana fueron muy duros los ataques en las costas sur peninsulares por todo tipo de piratas, reprimidos por Pompeyo, consiguió que reinara la paz durante varios siglos. Las ciudades costeras dedicadas fundamentalmente a la industria del salazón florecieron por toda la costa gaditana. Durante el siglo III resurgen los ataques de piratas y muchas poblaciones costeras desaparecieron ante el acoso de los piratas que hiceron que nuestras costas se despoblaran.
Para colmo de males, en el siglo IX, aparecen los vikingos, feroces y sin freno, motivaron la construcción en Almería, de la torre al-Màriya, construida para detectar su presencia en Pechinas.
Los vikingos llegaron a subir por el Guadalquivir, atacando Sevilla durante 3 días y sembrando el pánico y el caos por toda la ciudad.
Toda la costa sufría el intenso ataque de estos piratas, por eso los árabes idearon la construcción de una serie de torre almenaras. De ellas quedan muy pocas y semiderruidas, como por ejemplo la Torre de la Peña, en Tarifa y probablemente, la de Trafalgar, situada en el cabo de Trafalgar.
Más adelante, surgieron los turcos-berberiscos que asolaban, al igual que los vikingos, las costas. Ante la situación creada en el litoral y su práctico abandono por casi la totalidad de la población.Por lo tanto D. Alfonso Pérez de Guzmán, pensó que la única posibilidad de defensa ante estos ataques, eran la construcción de torres almenaras que vislumbraban a los piratas y avisaban a la población. Así construyo la Torre de Conil, para defender su almadraba.
El 21 de Julio de 1515 penetró en Conil una avanzadilla musulmana que practicamente destruyó la ciudad, llegaron hasta el Castillo y se marcharon antes que la caballería de Vejer les alcanzara.
Los Duques de Medina Sidonia, siguieron la labor de Guzmán el Bueno, construyendo otras torres almenaras como Atalaya, Blanca y Roche. A finales del siglo XVI, y por orden de las Cortes, se elaboró un proyecto de fortificación de la costa de Andalucía, el cuál nunca llegó a realizarse.
De todas formas entre el siglo XVI y el XVII se construyeron más torres: en Punta camarinal, se construyó la Torre de Gracia, lo que hoy es el faro. Entre Trafalgar y Barbate se construyó La Torre de Meca.
La Torre del Tajo, una de las más importante, se construyó a finales del sigo XVI, que es la que correpondía a «Bexel» (hoy Vejer de la frontera); fue costeada a medias entre el Consejo de Vejer y los Duques de Medina Sidonia.
Todas las torres, en general, estaban colocadas en lugares estratégicos desde donde dominaban una buena porción de costa.
La mayoría estaban artilladas para ahuyentar a los barcos enemigos y para que al mismo tiempo no pudieran acercarse a la costa a proveerse de agua. Pero, su funcionalidad era más preventiva que defensiva y para ello poseían un sistema de alarma, con el cual avisaban a las poblaciones costeras y a las otras torres inmediatas.
Este sistema de comunicación era bastante curioso. Así la Torre de San Sebastián era la primea en hacer un pequeño fuego (con alquitrán ó leña seca), la siguiente en hacer el fuego era la de Torregorda y la de Santi Petri. Y así sucesivamente hasta el Estrecho de Gibraltar, Granada, Murcia, Valencia, Aragón y Cataluña. Estas señales eran reiterativas por la noche. Si alguna atalaya descubría algún barco enemigo, disparaban un cañon y hacía señales inermitentes con las hogueras coincidiendo con el número de navíos.
Otra información complementaria era llevada a cabo por los atalayadores, que ocupaban entre torre y torre una pequeña cabaña, si había algún peligro corrían a la Torre para avisar del peligro. La más importante de todas: La Torre del Tajo ó de la Tembladera.

La Torre almenara del Tajo se encuentra al borde de un acantilado de cien metros de altitud llamado del Tajo, que le da nombre y que en el siglo XVIII se conocía con el nombre de la Tembladera.
Se ofrece como una construcción con forma cónica de 13,5 metros desde el baquetón de medio bocel al plinto. A la altura de baquetón presenta los canecillos a doble bocel escalonado, que sustentaron la ladronera, hoy desaparecida, y que dominaba el acceso de entrada a la almenara.
Hoy en día presenta pequeños mechinales con restos de trozos de vigas de madera cortados al ras de la pared encalichada. Pero esto restos, como la mano de cal que tiene dada la pared de la estancia circular, parece que son muy recientes. La estancia se cubre con una bóveda semiesférica. Saliendo del zaguán a la izquierda se encuentra la escalera, con peldaños monolíticos. De subida helicoidal está en muy mal estado en su tramo final, poseyendo un tragaluz a media altura, única ventana de la torre; por ella se accede al terrado, en el centro del cuál se abre un orificio circular que comunica con la cámara.
Actualmente se encuentra en muy buen estado, pues recientemente se ha rehabilitado y sirve de destino turístico para los senderistas que se adentran en la Breña.

El nombre de la Janda procede de una laguna en la actualidad inexistente. Ocupaba aproximadamente la parte central de la comarca de que hablamos, entre los términos municipales de Medina Sidonia y Vejer de la Frontera. Esta laguna, famosa por su gran extensión (4.000 has., 14 km. de largo y 6 de ancho) fue desecada hacia 1946, con el fin de roturar las tierras para su posterior cultivo. La Janda no era sólo una manifestación llamativa del fenómero lacustre típico de la zona. También caracterizaba los modos de vida de esta comarca, la más extensa de la provincia. La Janda constituía además un lugar privilegiado para el refugio de aves migratorias procedentes del Norte.
De la Laguna se desprendían múltiples actividades, entre las que destacaban la cestería, basada en el mimbre, los juncos, la caña o la enea. Constituía en definitiva el nexo de unión de de dos zonas diferentes que, con su desaparición, han seguido trayectorias diversas. Por un lado el Triángulo Interior, compuesto en la actualidad por cuatro municipios: Medina Sidonia (cabecera comarcal), Paterna de Rivera, Alcalá de los Gazules y Benalup. Por otro lado el Litoral conformado por Barbate y Zahara de los Atunes. Quizás sea esta ausencia lo que ha hecho a la Junta de Andalucia fragmentar en estas dos zonas la comarca incial en sus Propuestas de Comarcalización.

Las poblaciones de la Janda pertenecieron al Ducado de Medina Sidonia. La existencia de esta poderosa familia confirió a la cabecera comarcal el caracter monumental de alguna de sus casas. Se trata de verdaderos palacios, aunque en un estado de conservación lamentable, debido a la decadencia económica que sufre hoy día esta población y todo el triángulo interior en general.
Medina Sidonia, junto con Vejer, constituyen dos de los mas bellos ejemplos de urbanismo musulmán que se conservan en la provincia. Las razones del surgimiento de las poblaciones que incluye la comarca son de dos tipos estratégicas y económicas. En el caso de Medina, Alcalá o Vejer predominan las primeras. Fueron primero asentamientos fenicios (incluso más antiguos) y más tarde musulmanes. En el caso de Barbate,Zahara de los Atunes y Benalup destacan las razones de tipo económico. Las dos primeras constituyeron desde antiguo importantes puertos pesqueros y sus almadrabas y labores de salazón eran muy conocidas.
La agricultura y la ganadería son la principal fuente de recursos del «triángulo interior». La primera se basa sobre todo en el cereal, actualmente en retroceso. Hoy día hay una fuerte tendencia hacia la horticultura y los cultivos invernaderos. Es el caso de la floricultura de Benalup.
En cuanto a la ganadería es otra de las actividades tradicionales comarcales. Reses bravas pertenecientes a poderosas ganaderías se localizan en las cercanías de Medina.
Frente a la decadencia de esta región interior sometida a una economía tradicional, el litoral sigue caminos bien distintos. Poblaciones como Vejer, Conil y Zahara de los Atunes han prosperado basándose en recursos de tipo turístico. En los municipios de Conil y existe una larga tradición en este sentido, y hay una infraestructura hostelera y de apartamentos consistente. La belleza de estos parajes debe conservarse, como si de un recurso económico se tratara. Sobre todo en la actualidad, cuando se tiende hacia un turismo de calidad, sobre todo en la bella localidad de Zahara de los Atunes.

Como su mismo nombre indica Zahara es de los Atunes. Zahara es una villa marinera en la que el arte de la pesca viene de antiguo como las almadrabas que se han venido desde siempre formando para pescar ese atún que luego nos sirven de mil formas en los restaurantes y chiringuitos de toda su costa y sus playas. Y en Zahara no debemos olvidarnos de la urbanización Atlanterra que es considerada como una de las más lujosas de la zona y que sin duda sirve para elevar el prestigio de esta población y darle un toque elitista. Pero no hay que engañarse, Zahara es de los Atunes tiene todo tipo de alojamientos y está al alcance de todos los bolsillos. Si una cosa distingue a esta costa de la Luz es que el turismo que en ella se practica es un turismo a la carta y cada uno puede plantearse su propio presupuesto en función de lo que está dispuesto a gastarse.

Las playas en Zahara es de los Atunes son vírgenes y de fina arena con aguas claras y cristalinas. Sus aguas atlánticas poseen un frescor más intenso que el de las aguas mediterráneas pero gracias a la actividad física que podemos practicar en ellas, una vez que estamos dentro, y ante la intensidad de los calores veraniegos, siempre acabamos estando realmente a gusto. No encontrarás muchos paseos marítimos en Zahara es de los Atunes pero sí muchas zonas tranquilas en las que poder pasear y calles peatonales que poder recorrer.

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Zahara de los Atunes
Zahara Playa
8 kilómetros de largo es lo que tienen las playas en Zahara es de los Atunes. Ir y volver ya es todo un día caminando. Están reconocidas por la Unión Europea por su calidad y por el estado de conservación en el que se encuentran. Tienes en ellas la posibilidad de practicar el surf y el buceo y el equipamiento del que gozan es de los más completos ya que a los típicos puestos de socorro hay que añadirle la presencia de ATS, ambulancias, … También hay zonas en las que está permitido el nudismo y dada su orientación las puestas de sol en las aguas del océano son históricas. Se distinguen en ellas algunas zonas que llevan otros nombres. Así tenemos la playa del Cabo de Plata, o la del Arroyo del Cañuelo o la de Canillos y Pajares.

Son muy cómodas las playas de Zahara de los Atunes ya que paralelamente a ellas tenemos siempre algunos bares y chiringuitos que nos permiten comer o tomarnos algún refresco sin necesidad de abandonarlas. El que lleva más fama de todos ellos sería Beach Club de la urbanización Atlanterra. En él se disfruta de una comida española y marinera de gran calidad. Es un atractivo más que da valor a Zahara es de los Atunes y a su playa.

En algunas zonas están permitidos los perros algo que los amantes de los animales siempre agradecerán. Son las playas de Canillos y Pajares que son zonas más amplias y en las que las mascotas se mueven con mucha soltura sin molestar por ello a otros bañistas.

Faro camarinal - Zahara
Almadraba Zahara de los Atunes
Para los que acudan a estas playas por primera vez podríamos darles un consejo. Tienen que saber que los días en los que el viento es demasiado intenso tienen a su disposición la Cala de Atlanterra o de lo Alemanes que está protegida por los acantilados y que permite ponerse a refugio y disfrutar sin ningún problema de la calidez del día.

No solo puedes practicar deportes acuáticos en Zahara es de los Atunes. El hecho de que sea una de las poblaciones más solicitadas de toda esta costa hace que se concentren en ella servicios que en otras no existen. Por ejemplo puedes dar paseos a caballo por los alrededores, alquilar bicis,… Para la práctica del buceo y del submarinismo la zona que recomendaríamos es la de las Lajas.

Pertenece Zahara es de los Atunes como muchas otras zonas urbanas del entorno a Barbate, a pesar de que de hecho tendría todos los requisitos como para ser considerada como una municipalidad independiente. Va desde el pueblo hasta el Cabo de Gracia. La zona militar del Retín limita cualquier intento de expansión.

Castillo Zahara
Zahara Pueblo
Hay algunas cuevas en Zahara es de los Atunes que merecen la pena ser visitadas y que además están prácticamente en la misma playa. Guardan tesoros prehistóricos y son el testimonio de la existencia en ellas de antiguos habitantes ya que en muchas de ellas se han encontrado tumbas antropomórficas. Si quieres visitar alguna de ellas acuérdate de estos nombres: Atlanterra, los Alemanes, Sierra de la Plata, Fuente Santa, ….

Dos son los lugares que podemos visitar. Uno la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Carmen que data del siglo XVII y el palacio Jadraza que data del siglo XVI y que fue residencia ocasional de los Duques de Medina Sidonia. Y a la hora de comer en Zahara de los Atunes hay un sinfín de lugares a los que acudir aunque tendríamos que recomendar por ejemplo Casa Juanito y el restaurante Antonio en el hotel del mismo nombre.

Son muy fiesteros en Zahara de los Atunes y prácticamente en todas las épocas del año hay algo que celebrar. En Zahara no se pierden los carnavales, al contrario los celebran por todo lo alto formando todo tipo de comparsas y grupos en los que el humor es esencial. También participan con intensidad religiosa en la Semana Santa. Dado el nombre de la iglesia parroquial es fácil intuir que las fiestas del 16 de julio son intensamente vividas en torno a la virgen del Carmen. Por San Juan las hogueras de Juan y Juana con baño en la playa incluido y aún quedan ganas para la Feria de Zahara de los Atunes, que se concentra en la primera semana de agosto, la romería de San José durante el segundo domingo después de pascuas y en la que el protagonista es el caballo y la semana cultural que habitualmente tiene lugar durante el mes de mayo. Está claro que en Zahara es de los Atunes no se para. Por si todas estas fiestas no fuesen suficientes hemos de añadir también las fiestas de carácter más gastronómico como son la semana del atún de almadraba y la de retinto, pescado en primavera y carne de ternera retinta, raza propia de la provincia gaditana, a finales de septiembre, en otoño. No dejes de probar su atún encebollado por ejemplo.

Iglesia de Zahara de los Atunes
Zahara de los Atunes Playas
Precisamente esta abundancia de eventos y de festejos favorecen el turismo familiar en Zahara ya que siempre hay actividades en las que pueden participar todos los miembros de la familia y actividades que se organizan de forma especial para los más pequeños. El alojamiento ideal para este tipo de familias es el de los apartamentos en alquiler y los hoteles, que proliferan en la urbanización de Atlanterra, que es la que más prestigio ha ido adquiriendo en estos últimos años.

Y si no que se lo digan a la noche. Bajo la constante del respeto a los demás es costumbre salir ya tarde y pasar gran parte de la noche en bares y chiringuitos con la música y las palabras pillándose entre sí.

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